EDUEMER

Cátedra de Educación en Tecnologías Emergentes, Gamificación e Inteligencia Artificial (EduEmer)

julio 2026

La Villa de Bruto, en Tívoli, un complejo residencial romano con rincones aún por estudiar

Un estudio dirigido por la Universidad Pablo de Olavide ha permitido contrastar sobre el terreno varias hipótesis planteadas mediante georradar y documentación digital, además de aportar nuevos datos sobre los jardines y una gran piscina circular. La primera campaña de excavaciones arqueológicas desarrollada en la Villa de Bruto, en Tívoli —a unos 30 kilómetros de Roma—, ha confirmado el notable potencial científico de uno de los complejos residenciales romanos más monumentales y menos estudiados del territorio de la antigua Tibur. Los trabajos han permitido contrastar varias de las interpretaciones obtenidas previamente mediante tecnologías no invasivas y han aportado nuevas evidencias sobre la organización arquitectónica y paisajística de la residencia. La intervención forma parte del Brutus Villa Project, promovido por la Universidad Pablo de Olavide y la cátedra institucional EduEmer, en colaboración con la Soprintendenza Archeologia, Belle Arti e Paesaggio per l’Area Metropolitana di Roma e la Provincia di Rieti. El proyecto está dirigido por Juan José Algaba Torrealba, investigador del área de Arqueología de la UPO y responsable de la línea de investigación sobre patrimonio inmersivo de la Cátedra institucional EduEmer. De la prospección digital a la excavación Antes de iniciar los sondeos, el equipo había aplicado una metodología basada en la combinación de georradar, escáner láser terrestre, fotogrametría aérea y terrestre, topografía, dibujo arqueológico y sistemas de información geográfica. Esta estrategia permitió documentar las estructuras visibles, detectar otras enterradas y generar un modelo tridimensional del sector meridional de la villa. Esta metodología ha sido presentada por Juan José Algaba Torrealba, Antonio Abate, Fernando Moreno-Navarro y Jesús García Sánchez en la revista Journal of Archaeological Science: Reports. El estudio constituye la primera documentación digital integral de una de las villas de ocio aristocrático del territorio de Tívoli y propone un modelo de trabajo aplicable a otros grandes complejos arqueológicos. La excavación ha permitido ahora contrastar sobre el terreno algunas de las principales hipótesis derivadas de esos trabajos. Entre ellas destaca la existencia de una gran estructura circular, de aproximadamente 20 metros de diámetro, que ya había sido identificada mediante georradar e interpretada como una piscina monumental. Los trabajos arqueológicos han documentado parte de esta piscina, que conserva una profundidad cercana a 1,95 metros y presenta un revestimiento hidráulico rematado por un enlucido parietal de color azul. Su ubicación frente a una gran fachada monumental indica que formaba parte de una escenografía cuidadosamente diseñada, en la que el agua, la arquitectura y las perspectivas visuales reforzaban el carácter representativo de la residencia. La campaña también ha aportado nuevas evidencias, como la identificación de un espacio ajardinado organizado mediante pórticos y la recuperación de macetas conservadas in situ, utilizadas para delimitar y ornamentar estas áreas. Estos hallazgos permiten conocer mejor la configuración paisajística de la villa y el papel de los jardines como espacios de ocio, representación social y exhibición del poder de las élites romanas. Un complejo construido en varias fases La investigación confirma que la Villa de Bruto fue el resultado de distintas etapas constructivas. El núcleo original, de época republicana, se asentaba sobre una gran plataforma reforzada mediante muros de contención y contrafuertes. En una fase posterior, el complejo se amplió mediante terrazas, galerías abovedadas y subestructuras que transformaron profundamente la ladera. El estudio científico también ha identificado el trazado del acueducto Anio Vetus, anterior a la villa, aunque la relación exacta entre esta infraestructura y las distintas fases constructivas deberá precisarse en futuras campañas. Las investigaciones digitales han permitido estudiar alrededor de 27.000 metros cuadrados de un conjunto que, en su fase monumental, superó posiblemente los 40.000 metros cuadrados. Más de veinte años de investigación de la UPO en Tívoli El Brutus Villa Project amplía la trayectoria científica que la Universidad Pablo de Olavide desarrolla en el territorio tiburtino desde 2003, especialmente a través de sus investigaciones en Villa Adriana. En el proyecto participan especialistas del Instituto de Arqueología de Mérida del CSIC, las universidades de Alicante, Salamanca, Cantabria, Murcia y Huelva, el Institut Català d’Arqueologia Clàssica y la Università degli Studi Roma Tre, además de estudiantes en formación. Los resultados de esta primera campaña muestran el valor de combinar excavación arqueológica, análisis arquitectónico y tecnologías no invasivas. Al mismo tiempo, abren una nueva etapa para conocer la evolución de la Villa de Bruto y su papel dentro del paisaje monumental de la antigua Tibur.

La primera excavación en la Villa de Bruto confirma la monumentalidad de este complejo romano de Tívoli

La intervención dirigida por la Universidad Pablo de Olavide ha permitido contrastar sobre el terreno varias hipótesis planteadas mediante georradar y documentación digital, además de aportar nuevos datos sobre los jardines y una gran piscina circular. La primera campaña de excavaciones arqueológicas desarrollada en la Villa de Bruto, en Tívoli —a unos 30 kilómetros de Roma—, ha confirmado el notable potencial científico de uno de los complejos residenciales romanos más monumentales y menos estudiados del territorio de la antigua Tibur. Los trabajos han permitido contrastar varias de las interpretaciones obtenidas previamente mediante tecnologías no invasivas y han aportado nuevas evidencias sobre la organización arquitectónica y paisajística de la residencia. La intervención forma parte del Brutus Villa Project, promovido por la Universidad Pablo de Olavide y la cátedra institucional EduEmer, en colaboración con la Soprintendenza Archeologia, Belle Arti e Paesaggio per l’Area Metropolitana di Roma e la Provincia di Rieti. El proyecto está dirigido por Juan José Algaba Torrealba, investigador del área de Arqueología de la UPO y responsable de la línea de investigación sobre patrimonio inmersivo de la Cátedra institucional EduEmer. De la prospección digital a la excavación Antes de iniciar los sondeos, el equipo había aplicado una metodología basada en la combinación de georradar, escáner láser terrestre, fotogrametría aérea y terrestre, topografía, dibujo arqueológico y sistemas de información geográfica. Esta estrategia permitió documentar las estructuras visibles, detectar otras enterradas y generar un modelo tridimensional del sector meridional de la villa. Esta metodología ha sido presentada por Juan José Algaba Torrealba, Antonio Abate, Fernando Moreno-Navarro y Jesús García Sánchez en la revista Journal of Archaeological Science: Reports. El estudio constituye la primera documentación digital integral de una de las villas de ocio aristocrático del territorio de Tívoli y propone un modelo de trabajo aplicable a otros grandes complejos arqueológicos. La excavación ha permitido ahora contrastar sobre el terreno algunas de las principales hipótesis derivadas de esos trabajos. Entre ellas destaca la existencia de una gran estructura circular, de aproximadamente 20 metros de diámetro, que ya había sido identificada mediante georradar e interpretada como una piscina monumental. Los trabajos arqueológicos han documentado parte de esta piscina, que conserva una profundidad cercana a 1,95 metros y presenta un revestimiento hidráulico rematado por un enlucido parietal de color azul. Su ubicación frente a una gran fachada monumental indica que formaba parte de una escenografía cuidadosamente diseñada, en la que el agua, la arquitectura y las perspectivas visuales reforzaban el carácter representativo de la residencia. La campaña también ha aportado nuevas evidencias, como la identificación de un espacio ajardinado organizado mediante pórticos y la recuperación de macetas conservadas in situ, utilizadas para delimitar y ornamentar estas áreas. Estos hallazgos permiten conocer mejor la configuración paisajística de la villa y el papel de los jardines como espacios de ocio, representación social y exhibición del poder de las élites romanas. Un complejo construido en varias fases La investigación confirma que la Villa de Bruto fue el resultado de distintas etapas constructivas. El núcleo original, de época republicana, se asentaba sobre una gran plataforma reforzada mediante muros de contención y contrafuertes. En una fase posterior, el complejo se amplió mediante terrazas, galerías abovedadas y subestructuras que transformaron profundamente la ladera. El estudio científico también ha identificado el trazado del acueducto Anio Vetus, anterior a la villa, aunque la relación exacta entre esta infraestructura y las distintas fases constructivas deberá precisarse en futuras campañas. Las investigaciones digitales han permitido estudiar alrededor de 27.000 metros cuadrados de un conjunto que, en su fase monumental, superó posiblemente los 40.000 metros cuadrados. Más de veinte años de investigación de la UPO en Tívoli El Brutus Villa Project amplía la trayectoria científica que la Universidad Pablo de Olavide desarrolla en el territorio tiburtino desde 2003, especialmente a través de sus investigaciones en Villa Adriana. En el proyecto participan especialistas del Instituto de Arqueología de Mérida del CSIC, las universidades de Alicante, Salamanca, Cantabria, Murcia y Huelva, el Institut Català d’Arqueologia Clàssica y la Università degli Studi Roma Tre, además de estudiantes en formación. Los resultados de esta primera campaña muestran el valor de combinar excavación arqueológica, análisis arquitectónico y tecnologías no invasivas. Al mismo tiempo, abren una nueva etapa para conocer la evolución de la Villa de Bruto y su papel dentro del paisaje monumental de la antigua Tibur.

Descubren una monumental piscina romana y jardines ocultos en la Villa de Bruto de Tívoli

La primera campaña de excavaciones arqueológicas en la Villa de Bruto, situada en Tívoli, a unos 30 kilómetros de Roma, ha confirmado el enorme potencial científico de uno de los complejos residenciales romanos más monumentales y menos estudiados del territorio de la antigua Tibur. Los trabajos han sacado a la luz una gran piscina monumental, espacios ajardinados y nuevos datos sobre la organización arquitectónica de esta residencia aristocrática, validando además las hipótesis obtenidas previamente mediante tecnologías digitales no invasivas. La intervención forma parte del Brutus Villa Project, promovido por la Universidad Pablo de Olavide (UPO) y la cátedra institucional EduEmer, dirigido por Juan José Algaba Torrealba, investigador del área de Arqueología de la UPO y responsable de la línea de investigación sobre patrimonio inmersivo de la Cátedra institucional EduEmer. Antes de iniciar la excavación, el equipo desarrolló una exhaustiva prospección mediante georradar, escáner láser terrestre, fotogrametría aérea y terrestre, topografía, dibujo arqueológico y sistemas de información geográfica. Gracias a esta combinación de técnicas fue posible documentar tanto las estructuras visibles como las enterradas y elaborar un modelo tridimensional de todo el sector meridional de la villa. Esta metodología fue presentada por Juan José Algaba Torrealba, Antonio Abate, Fernando Moreno-Navarro y Jesús García Sánchez en la revista Journal of Archaeological Science: Reports. El trabajo constituye la primera documentación digital integral realizada sobre una villa de ocio aristocrático del territorio de Tívoli y propone un modelo metodológico exportable a otros grandes conjuntos arqueológicos. La excavación ha servido ahora para comprobar sobre el terreno algunas de las principales hipótesis derivadas de ese estudio. La más destacada era la existencia de una estructura circular de unos 20 metros de diámetro, identificada mediante georradar e interpretada como una gran piscina monumental. La excavación confirma una gran piscina romana decorada con revestimiento azul Los arqueólogos han documentado parte de esta espectacular piscina, que conserva una profundidad cercana a 1,95 metros y presenta un revestimiento hidráulico rematado por un enlucido parietal de color azul, un elemento excepcional que ayuda a comprender la monumentalidad del complejo. Su ubicación, frente a una gran fachada monumental, demuestra que el agua formaba parte de una cuidada escenografía donde arquitectura, paisaje y perspectivas visuales se integraban para reforzar el carácter representativo de la residencia y proyectar el poder de sus propietarios. Jardines porticados y macetas conservadas durante casi dos mil años La campaña arqueológica también ha revelado nuevas evidencias sobre la organización del paisaje de la villa. Entre los descubrimientos sobresale la identificación de un gran espacio ajardinado organizado mediante pórticos, así como la recuperación de macetas conservadas in situ, utilizadas para delimitar y ornamentar estas zonas verdes. Estos hallazgos permiten reconstruir con mayor precisión la configuración paisajística de la residencia y comprender mejor el papel que desempeñaban los jardines como espacios destinados al ocio, la representación social y la exhibición del poder de las élites romanas. Una villa romana construida en distintas etapas La investigación confirma que la Villa de Bruto fue el resultado de diversas fases constructivas. El núcleo original, correspondiente a época republicana, se asentó sobre una gran plataforma reforzada mediante muros de contención y contrafuertes. Posteriormente, el conjunto experimentó una profunda transformación con la construcción de terrazas, galerías abovedadas y grandes subestructuras que modificaron completamente la ladera sobre la que se levantó el complejo. El estudio también ha identificado el recorrido del acueducto Anio Vetus, anterior a la propia villa. La relación exacta entre esta infraestructura hidráulica y las diferentes fases constructivas será objeto de futuras campañas arqueológicas. Hasta la fecha, las investigaciones digitales han permitido documentar cerca de 27.000 metros cuadrados, aunque se estima que, en su momento de mayor esplendor, la residencia pudo superar los 40.000 metros cuadrados. Más de veinte años investigando el patrimonio romano de Tívoli El Brutus Villa Project amplía la trayectoria científica que la Universidad Pablo de Olavide desarrolla en el territorio tiburtino desde 2003, especialmente a través de sus investigaciones en Villa Adriana. En el proyecto participan especialistas del Instituto de Arqueología de Mérida (CSIC), las universidades de Alicante, Salamanca, Cantabria, Murcia y Huelva, el Instituto Catalán de Arqueología Clásica y la Universidad Roma Tre, además de estudiantes en formación. Los resultados de esta primera campaña ponen de manifiesto el valor de combinar excavación arqueológica, análisis arquitectónico y tecnologías no invasivas para estudiar grandes complejos romanos. Al mismo tiempo, inauguran una nueva etapa de investigación destinada a profundizar en la evolución histórica de la Villa de Bruto y en su papel dentro del paisaje monumental de la antigua Tibur.